Supongo que mi historia es una más. Mis sentimientos, demasiado exagerados. Creedme, lo sé. Pero perdonadme si no puedo evitar que se me haya roto el corazón tantas veces, como tantas otras se restauró, creció y floreció. Disculpadme si alguna vez he llorado porque los que creía mis amigos me han dado de lado, a pesar de que yo estuve ahí para ellos, en cada momento, bueno y malo. Pido perdón cuando me veíais triste por el simple hecho de que ese chico con el que estaba ilusionada me había dado de lado, hecho sentirme inferior, muy pequeñita...incluso despreciada. Y, de veras me arrepiento de las veces que apreté los puños, enfurecida, frustrada cuando las personas que tenían que conocerme bien pensaron mal de mí.
Pero hoy no me apetece agachar la mirada, morderme las uñas, abrazarme las rodillas y pensar en cosas malas. Hoy quiero sonreír. Quiero sentir el aire fresco sobre la piel, abrazar a las personas que quiero, besarlas. Me apetece salir a dar una vuelta y reír, a carcajada limpia, sin ningún tipo de atadura.
Así que, si me lo permitís, voy a expulsar lo único malo que me queda dentro...Voy a decir lo que siento, al aire, sin esperar que nadie me responda, porque ya no necesito un apoyo, ni una respuesta. Sólo soltar el veneno, para poder disfrutar sin restricciones, sin ataduras. Para poder sentirme por fin...libre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario