lunes, 4 de junio de 2012

neme

Una lágrima corre por tu mejilla, y sin saber lo que haces te pones un auricular, le das al play y sientes como la música se va apoderando de ti. Después de un mal día lo único que te queda es llorar, pero poco a poco te vas quedando dormido y tus penas se van esfumando con una sonrisa en la cara.

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