Olvidale, deja de mirarle, de buscarle.Deja de escribir su nombre por todos lados. Deja de mirar hace cuantas horas se conecto. Deja de mirar por la ventana cuando hace gimnasia. Deja todo lo que se refiera a él. ¿Sabes cuantas veces he dicho eso? ¿Cuantas veces me lo he propuesto? Muchas, ni te lo puedes imaginar. Y cuando parece que lo estoy consiguiendo, llegas y me miras, llegas y apareces a mi lado, llegas y veo tu nombre en libros que no son mios, llegas y apareces conectado, llegas y me haces recordar todo, todo lo referido a ti. Me haces sentir los nervios media hora antes de verte .Haces que no me preocupe de nada, que pase de todo menos de ti. Haces que adore los putos lunes porque sé que te voy a ver, y que odie los viernes por saber que estaré dos dias sin verte. Haces que me aprenda canciones de pe a pa y las tarareé por todos lados. Haces que llore mil veces con la misma pelicula imaginando un futuro contigo como ese. Haces que sea feliz, haces que mi corazón lata a mil.
El punto es un signo ortográfico que se utiliza para indicar el final de un enunciado; para cerrarle el sentido a algo que se estuvo diciendo. Yo también he usado un punto para cerrar una historia.Pero, a pesar de todo esto, y de lo mucho que haya marcado nuestras vidas esta persona, es necesario poner un punto si hemos decidido terminar; eso sí, no un punto seguido ni un punto y aparte, es mejor un punto final.
Además, debes darte cuenta de que esta historia se ha terminado por alguna o varias razones, y que esta decisión tal vez sea lo mejor, trata no sólo de alejarte de él sino de alejar de ti todos aquellos objetos que puedan recordártelo.
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